El Senado aprobó esta madrugada la ley que habilita el pago a los holdouts y fondos buitres por una amplia mayoría. Con 54 a favor y 16 en contra el Gobierno obtuvo una importante diferencia, mucho más de la imaginada, aunque se descartaba que los senadores darían la media sanción que faltaba.

La sesión comenzó a las 10.50 y el debate tuvo como eje central de los argumentos a favor la existencia de una sentencia judicial firme en contra de la postura Argentina y la necesidad de volver a los mercados internacionales de crédito para «financiar obras de infraestructura». Salir del Veraz del Mundo.

En tanto, los senadores que se pronunciaron en contra pusieron el énfasis en la hipótesis de que el Gobierno podría haber seguido negociando para lograr mejores condiciones y en el rechazo a un nuevo endeudamiento externo.

El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo ratifica el acuerdo que selló el Gobierno del Presidente Mauricio Macri con los acreedores que quedaron afuera de los canjes de 2005 y 2010, entre ellos los fondos buitre.

En este sentido, se autoriza al Poder Ejecutivo a pagar 11.684 millones de dólares en efectivo para cerrar el litigio, que se recaudaran mediante la colocación de bonos por 12.500 millones de dólares con el fin de que el excedente pueda cubrir a los bonistas que todavía no entraron en el acuerdo.

Para cumplir con ese pago, la iniciativa deroga las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, normas sancionadas durante el gobierno kirchnerista que impiden mejores ofertas de pago a los bonistas que no entraron a los canjes de 2005 y 2010.

Además, se prorroga la cesión de jurisdicción a los tribunales de Nueva York para dirimir futuros litigios y se crea una comisión bicameral para seguir el pago de deuda externa.