El presidente ejecutivo global de Shell, Ben Van Beurden, comentó hoy que la empresa analiza un plan global de desinversiones por US$ 30.000 millones, que incluye la venta de algunos activos en la Argentina.

De acuerdo con declaraciones mencionadas por la agencia Reuters, el ejecutivo sostuvo hoy en una conferencia en Nueva York que Shell está analizando desprenderse de su negocio refinación, transporte y distribución de combustibles -downstream- en la Argentina.

En ese conjunto se incluye la red de alrededor de 600 estaciones de servicio que la compañía opera en el país y su refinería en Dock Sud, junto con los negocios de comercialización de combustibles, lubricantes, gas y otros químicos.

No obstante, desde la compañía que tiene a Teófilo Lacroze como CEO detallaron que ese plan no incluye los negocios de exploración y producción -upstream. Actualmente, la firma cuenta con más de 2400 empleados en el país, con una facturación anual superior a los $ 62.000 millones.

Los revelado hoy por Van Beurden se enmarca dentro de la estrategia global de la compañía, que luego de completar la compra de BG por US$ 54.000 millones, en febrero de este año, anunció planes de recorte de gastos y posible cierre de operaciones en algunos países. De acuerdo a lo consignado por Reuters, el plan es focalizarse en negocios de mayor rentabilidad, como el gas natural licuado, la exploración y producción de hidrocarburos en aguas profundas o los productos químicos.