En medio de un enconado enfrentamiento por Siria, el presidente ruso Vladimir Putin aplazó por tiempo indeterminado un viaje a Francia después de que París revisó el programa de la visita y dijo que no quiere abordar otro tema que la crisis siria.

El presidente francés, François Hollande, dijo ayer que Putin aplazó su llegada, prevista para la semana entrante, después de que el mandatario galo le asegurara que no asistiría a la inauguración de la nueva Iglesia Ortodoxa rusa y que solo le interesaba hablar sobre el conflicto sirio.

Durante el fin de semana, Rusia vetó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU propuesta por Francia y España para poner fin a las hostilidades en el país desgarrado y culpó a París por negarse a discutir una versión negociada. El lunes, el canciller francés, Jean-Marc Ayrault, pidió a la Corte Penal Internacional que investigue posibles crímenes de guerra rusos en Siria.

«Francia tiene un desacuerdo importante con Rusia sobre Siria», dijo Hollande. «Y el veto ruso de la resolución francesa en el Consejo de Seguridad de la ONU impide el cese de los bombardeos, así como la proclama de un alto el fuego».