Un prolija puesta que expone las limitaciones al compromiso, falencias de ideales y el mito de la soledad e individualismo de la generación joven tanto del ayer como el presente.

Es una obra de Ricardo Halac, estrenada originalmente en 1961, considerada ya un clásico argentino, subraya el realismo costumbrista porteño de décadas pasadas. Un grupo de jóvenes se dejan llevar por sus básicos instintos, sin reservas ni sentido transitan lo grotesco y absurdos.

El nivel actoral es homogéneo y muy bueno, cabe sobresalir el trabajo de Santiago Caamaño, en un personaje de villano cargado de egoísmo y virtuosismo para el conquiste de jóvenes, a quienes romperá el corazón. Shirley Giménez, brinda las cuotas de humor e inconsciencia y Rodrigo Gosende, se luce en un personaje ingenuo y retraído para enfrentar al género femenino. Los personajes maduros están muy bien ejecutados, tanto Carlos Donigian como Patricia Lauría, experimentados actores que aportan realismo a sus roles. La dirección de Patricio López Tobares, resulta apropiada para reflejar certeramente la sociedad de hace más de medio siglo, con personajes fielmente pulidos. La puesta también se ve beneficiada con una buena escenografía y  vestuario acorde a la epoca.

Una buena opción para recordar cómo eran las relaciones jóvenes en el pasado no tan distante en la manera de enfrentar y reflexionar la soledad de nuestra sociedad e intentar de encontrar una mejor manera de acercarse al otro.

Autor: Ricardo Halac
Dirección: Patricio López Tobarez
Actores: Carlos Donigian  (Antonio)/ Patricia Lauría (Mabel) / Shirley Giménez  (Norma) / Victoria Bernárdez (Inés) / Santiago Caamaño (Luis) / Rodrigo Gosende (Roberto)
Producción ejecutiva: Virginia  Mazzarella
Estilismo y vestuario: Gabriela Boniche
Música: Mariano Segura.
Stage manager: Germán Pablo Martins
Diseño de luces: Virginia Mazzarella, Patricio López Tobarez
Fotografía: Pablo  Kalhat.

Funciones: jueves a las 21 hs

Teatro Sha, Sarmiento 2255. Sala 2.

Informes: 4953 2914