La última serie estreno del gigante del streaming fue un canto a los thrillers de ciencia ficción de hace tres décadas, con elementos de “E.T.”, “Poltergeist” y “Goonies”. Matt y Ross Duffer fueron los creadores y directores del show protagonizado por Winona Ryder.

El detonante de la historia es la desaparición del hijo de Winona, quien recién había trabajado para televisión por primera vez el año pasado en “Show me a hero”. Pero lejos de ser “The Killing”, de entrada se sabe que la se lo ha llevado alguna criatura. La pregunta que se hace el espectador no pasa por el destino del niño que apenas se llegó a conocer, sino qué es ese alien que sacó de eje a la pequeña ciudad.

Unos agentes del gobierno que intentan que nadie más sepa tanto como ellos le ponen velocidad y dramatismo a las acciones, en busca mientras de una chica de pelo rapado que –como muestran a la ex de jhonnytravés de flashbacks – ha estado en las instalaciones de un laboratorio oculto desarrollando algunos poderes.

Además de que se hacen referencias directas a “Tiburón”, “The Thing”, “The Clash” y “Poltergeist”, los ocho capítulos en sí cuentan con una gran base en éstas películas así también como “Alien III” y demás historias de Steven Spielberg (el niño pasa a otra dimensión y se comunica parpadeando las luces como en la mencionada historia de fantasmas; Once – la nena con telequinesis – usa el pelo como Ripley; los chicos escapan en bicicleta del Gobierno como en “E.T.”, aunque ahora son camionetas las que vuelan encima de ellos).

Pero sobre todo tienen una textura en la imagen, una forma de verse que parece salida de una película vieja que pasan en cable. De todas formas los encargados de la fotografía, Tim Ives (“Girls”, “Power”, “House of Cards”) y Tod Campbell (“Sleepy Hollow”, “Mr. Robot”, “The Affair”), no tuvieron antecedentes como estos.

Los hermanos Duffer habían demostrado un muy buen manejo de los tiempos en la primera temporada de “Wayward Pines”, y esta vez introducen de manera perfecta el terror para la segunda mitad de la temporada en lo que ya era ciencia ficción.

Además no pierden tiempo con teorías que no llevan a nada como podría darse en cualquier policial, sino que casi desde un comienzo se sabe que el niño desaparecido ha sido llevado por alguna criatura. Tampoco se pierde tiempo en que los personajes cuenten sus sentimientos ni en verlos sufrir a ellos, como por ejemplo sucede en “Scream” (pero allí es parte de su género).

Solo dos episodios no dirigieron los Duffer, delegando hacia Shawn Levy, responsable de la trilogía “Una noche en el museo”, “La pantera rosa” y “The Internship”. Entre los productores están Cindiy Holland (“Daredevil”, “Sense8”, “Jessica Jones”), Iain Paterson (“House of Cards”, “Manhattan”) y Justin Doble (“Into the badlands”, “Fringe”, “Almost Human”).