Los precandidatos por el Partido Demócrata se enfrentan hoy en seis estados, entre ellos California y Nueva Jersey, que definirán cuál de los dos ganará la nominación. La ventaja de la ex primera dama parece ser suficiente para triunfar en las primarias.

Hillary Clinton enfrentará el día de hoy uno de los días más importantes de su carrera política. Es que tiene la gran oportunidad de vencer a Bernie Sanders, el candidato no oficial de los demócratas, que le brindó una gran batalla en la disputa por el voto popular.

Este martes, California, Montana, Nueva Jersey, Nuevo México, Dakota del Norte y Dakota del Sur decidirán sus candidatos. Entre todos los estados, juntan 851 delegados.

A pesar de tener el apoyo de las castas conservadoras de su partido, la esposa del expresidentes Bill Clinton debió luchar en cada estado ante Sanders, que se autodenomina como un socialdemócrata progresista y ganó en varios estados, siendo la sorpresa más grande de estas primarias, detrás por supuesto de la fiebre Trump.

Es que Hillary depende casi totalmente del apoyo de los superdelegados, que no son elegidos por los afiliados al Partido Demócrata, sino que son delegados independientes pertenecientes a la elite del partido. Estos representantes se volcaron masivamente a la ex Secretaria de Estado de Obama, sumando 571 votos más en la convención que decidirá el candidato demócrata a presidente. Sanders, por su parte, tuvo el apoyo de sólo 48 superdelegados.

Así, el veterano político dependió del apoyo popular para llegar a este último gran día de elecciones con alguna mínima chance, a pesar de que la mayoría de los medios ya dan por ganadora a Hillary Clinton.

En parte, es cierto que Clinton alcanzará el “número mágico” para asegurarse la nominación. Aún así, Sanders insiste con esperar la decisión final de la Convención Demócrata, cuando los delegados confirmen sus votos.

El ganador de esta disputa, enfrentará a Donald Trump, que triunfó en las internas del Partido Republicano.