El Ejército de Indonesia obliga a las mujeres que quieren ingresar en sus filas y a las novias que quieran casarse con alguno de sus soldados a someterse a una «prueba de virginidad».

Así lo indica un informe de la organización Human Rights Watch (HRW) que ha entrevistado a mujeres que han pasado por este análisis, así como a algunos de los médicos que lo realizan. HRW ha exigido la abolición definitiva de la práctica «cruel, inhumana y degradante bajo las leyes internacionales de derechos humanos».

El informe, que recoge el testimonio de 11 mujeres que han sido víctimas de esta prueba, asegura que los exámenes se llevan a cabo por médicos —algunos varones— de numerosos hospitales militares del país asiático, y que se realiza de manera manual, es decir, introduciendo dos dedos en la vagina para comprobar si el himen está intacto.

Las mujeres que «no superan» la prueba no están sujetas a ninguna penalización, dice el informe, pero todas ellas la han calificado de dolorosa, vergonzosa y traumática.

En caso de que algún miembro del Ejército desee contraer matrimonio, necesita una carta de sus superiores que solamente se emite si la prometida ha pasado por el examen físico y psicológico, dentro del cual se incluye también este examen del himen.