Tino Costa y Corujo

El volante portugués y el lateral uruguayo firmaron su vínculo con la entidad azulgrana y se sumaron a la llegada de Fabricio Coloccini. Ambos sellaron su contrato por tres años. Otro que podría arribar en los próximos días es Gonzalo Bergessio, aunque su regreso es más complicado por su alto costo mensual.

A pocos días de su primer compromiso en el semestre (debuta en la Copa Argentina el sábado ante Unión de Sunchales, en Salta), San Lorenzo consiguió dos nombres de jerarquía para la triple competencia que se le avecina. Alberto Costa y Mathías Corujo son las nuevas caras azulgranas. El primero con una extensa carrera en Europa y el segundo una joven promesa del fútbol uruguayo. Ambos se sumaron al regreso de Fabricio Coloccini como refuerzos de Boedo

Costa, más conocido en el ambiente como «Tino», pasó la revisión médica en el Instituto Rossi, selló su vínculo por 3 años con la institución y por la tarde estuvo entrenando con el plantel bajo la atenta mirada del entrenador Diego Aguirre. El volante, que declaró en varias oportunidades tener intenciones de jugar en Boedo, de 31 años rescindió su contrato con el Spartak de Moscú y viajó rápidamente al país para sumarse a la pretemporada. El portugués realizó toda su carrera en el Viejo Continente, donde pasó por Francia (Racing, Pau, Sete y Montpellier), siguió en España (Valencia) y Rusia (Spartak Moscú), y terminó en Italia (Genoa y Fiorentina).

El otro refuerzo es el lateral derecho Mathías Corujo, que llega para ocupar el puesto de Julio Buffarini, recientemente transferido al San Pablo de Brasil (la FIFA autorizó el pase). El uruguayo participó con su Selección en la última Copa América (convirtió un tanto ante Jamaica) y fue solicitado explícitamente por el técnico Aguirre.

San Lorenzo abonó 2 millones de dólares por la totalidad del pase del lateral proveniente de la Universidad de Chile, que se quedará en la institución azulgrana al menos por los próximos tres años.

Mientras tanto, los dirigentes no se conforman y quieren cerrar otro refuerzo de jerarquía y nombre para retirarse del mercado de pases satisfechos. En las últimas horas se conoció el intento para contratar a Gonzalo Bergessio, que tiene el pase en su poder y se encuentra sin club. La llegada de “Lavandina” es complicada aunque no imposible: el delantero pretende una cifra elevada en dólares por mes y desde el lado dirigencial buscan bajar la pretensión y seducirlo con volver a jugar en un grande de Argentina con competencia internacional a la vista.