A pesar de que miembros del Estado Islámico se atribuyeron la explosión del avión como un atentado en represalia por la actuación de Rusia en Siria, los investigadores creen que la caída de la aeronave se produjo por un desperfecto técnico.

Hasta el momento se encontraron 129 cuerpos que fueron llevados hacia la morgue de El Cairo y varios hospitales egipcios para su identificación.