Un día como hoy, trece años atrás, EE.UU. vivió uno de los momentos más difíciles  en su historia, donde  trece mil personas pagaron con sus propias vidas, en el atentado  a las Torres Gemelas.

Eran las 8:46 de la mañana, cuando un Boeing 767 de American Airlines se estrellaba contra la torre norte del World Trade Center en New York. A partir de entonces, comenzó el horror.

Muchas cosas pasaron en este tiempo. El ex presidente George W. Bush reaccionó declarando una “guerra contra el terror” y con el apoyo de Washington lanzó las invasiones a Irak. El resultado: la vida de miles de sus militares se perdieron, gran parte del crédito internacional y enormes cantidades de dinero.

Al mismo tiempo, Al Qaeda se ramificó y sus seguidores realizaron atentados en distintos lugares del mundo, como Madrid, Londres o Nairobi. Según el portal abc.es “el mundo nunca volvió a ser el mismo.”

El 2 de Mayo de 2011, tras las búsquedas desesperadas e incansables de los servicios de inteligencia del Pentágono, el criminal y líder más buscado, Osama Bin Laden caía abatido por un comando de los Navy Seals en Pakistán.

Si bien, la desaparición de Bin Laden fue un gran golpe, no alcanzó para terminar con el terrorismo. Posteriormente, confirmaron que la eliminación de líderes destacados no sería motivo suficiente. Es por eso, que después de trece años, la yihad ha cambiado de abanderado y el actual presidente de los EE.UU. Obama  se ve obligado a una nueva guerra en Irak.

Hoy, por primera vez, el Memorial Plaza (un parque en memoria de todas las víctimas) abrirá sus puertas a los familiares, amigos e incluso sobrevivientes quienes fueron invitados a participar en la ceremonia. La misma tendrá duración hasta la medianoche.

Fiorella Costantini