Trump desesperado

En un giro inesperado dentro de su campaña política, el candidato republicano para la presidencia de los Estados Unidos visitó un templo, leyó le biblia y anunció que tiene “una agenda” para los problemas de los pobres.

Donald Trump comenzó a buscar formas de captar el voto de la comunidad negra de los Estados Unidos, que votará en su mayoría a la candidata demócrata, Hillary Clinton, tras presentarse en un templo cristiano en Detroit.

El polémico magnate, aseguró que el pueblo norteamericano “se encuentra dividido” y comenzó su discurso afirmando que les estaba hablando “al corazón” de los presentes.

«Veo jóvenes negros maravillosos, brillantes… no podemos dejarlos sin trabajo», dijo, mientras en las afueras del templo un grupo de personas se concentró en repudio al republicano.

«Nos trata como inferiores y ahora quiere hacerse el simpático para que lo votemos»; “este hombre nos está usando” se escuchaba en la calle, mientras Trump era revestido con un ornamento religioso y era elogiado por el pastor Jackson.