Anoche se emitió el episodio final de la duodécima y última temporada de la sitcom de Jon Cryer y Ashton Kutcher en Estados Unidos, aunque faltan todavía dos semanas para que salga en Warner Channel para Latinoamérica.

Esta vez continuaron haciendo lo que habían mostrado en algunos capítulos anteriores: se burlaron de ellos mismos. Hicieron chistes como por qué Jake (Angus T. Jones, el hijo de Alan) era tan tonto, o que si regresara Charlie Sheen podrían estar cinco años más al aire.

De todas formas fue un capítulo que se lo hicieron para ellos mismos, porque por una hora (fue un episodio doble) se olvidaron de los anteriores catorce capítulos de la temporada porque no apareció ni el hijo adoptivo de Walden (Kutcher), y tanto a su novia como la de Cryer apenas se las vio, pese a que una semana atrás habían mostrado como se comprometieron.

“Por supuesto que está muerto”, como se llamó el serie-finale, trató sobre la venganza que planea Charlie Harper (Sheen), quien finalmente no había muerto como lo habían contado cuatro años atrás, sino que estaba siendo retenido por su acosadora Rose en un calabozo (como en “El silencio de los inocentes”), y cuando salió fue en busca de venganza.

Lo más extraño de esto – incluso más que la participación de Arnold Schwarzenegger como un comisario de la Policía, que bromea con su pasado como gobernador de California – es que termina con Charlie (mostrado de espaldas) a punto de entrar a la casa de Walden siendo aplastado por un piano, y luego el creador de la serie, Chuck Lorre (también realizador de “The Big Bang Theort”, “Mom” y “Mike & Molly”), diciendo la última palabra.

 Eso resulta bastante extraño e incluso un poco egocéntrico que sea él el que diga la palabra final después de más de una década junto a Jon Cryer (quien ganó dos de los siete Emmy a los que estuvo nominado por este papel) o incluso Angus Jones, quien había tenido un problema con los productores al igual que Sheen pero regresó para una escena.

Tanto la crítica como la audiencia dejó de lado esta temporada, por lo que contó con solo 16 episodios (junto con la octava – la última de Charlie Sheen – fue la que menos capítulos tuvo). Además solo dos veces superaron los diez millones de espectadores, algo imposible en los primeros ocho años. De todas formas el record de 28,74M lo consiguieron en el primer capítulo con Kutcher.

El episodio final fue dirigido por James Widdoes, quien lo había hecho 140 veces en total, incluyendo en todos menos dos de lo que se emitieron en los últimos seis años. El único capítulo de este temporada que no dirigió fue el sexto, “Alan le disparó a una niña”, que fue dirigido por Cryer (ya lo había hecho otras tres veces, así también como en una ocasión en “Mom”).