En Sarandí, el equipo de Martín Palermo fue práctico y contundente ante Godoy Cruz y liquidó todo en el primer tiempo. Fue 3-0 para los del Viaducto con goles de Brahian Alemán, de tiro libre, y un doblete de Emilio Zelaya. El “Tomba” no encuentra el rumbo en el campeonato. 

Arsenal confirmó la levantada que había exhibido en el empate ante el puntero River durante la semana con una tremenda actuación ante Godoy Cruz. En Sarandí, al equipo de Martín Palermo le alcanzó con un tiempo para sentenciar la historia ante los mendocinos y obtener el triunfo para seguir escalando en la tabla. Los de Carlos Mayor entraron dormidos, pagaron caro la siesta y cuando se acordaron fue demasiado tarde.

Arsenal se pareció poco a ese equipo que no ganaba hace tres fechas y fue similar en actitud y juego al que igualó ante el puntero River entre semana. Gozó de la contundencia que le falta en determinados partidos y en media hora liquidó un partido que arrancó parejo y que tuvo a Godoy Cruz con la primera intención de abrir el marcador mediante los pies de Leandro Fernández.

El local respondió a la jugada siguiente con un remate de Sebastián Palacios que se fue por encima del travesaño y exigió la atención del arquero Sebastián Moyano, que un par de minutos después no pudo hacer nada para detener el perfecto tiro libre ejecutado por Brahian Alemán   que estampó la ventaja para el local.

Godoy Cruz no llegó a reponerse del golpe que Arsenal volvió otra vez a hacerse presente en el marcador a través de Emilio Zelaya, que la tuvo que empujar tras una buena jugada por la derecha enhebrada por José San Román y el asistidor Pablo Burcio. Al rato, apareció nuevamente Zelaya (pase gol de Palacios) para poner el 3-0 pasada la media hora.

El complemento estuvo de más, porque los de Palermo se acomodaron el la cancha desistiendo de la tenencia de la pelota y replegados para una contra, mientras que los mendocinos, con terreno y posesión a favor no supieron como quebrar a una defensa que no falló, y cuando lo hizo, el arquero Andrada se lució.