Después de que Estados Unidos iniciara, en agosto del año pasado, una serie de bombardeos contra el Estado Islámico, ahora el plan de lucha contra que presentará en el Congreso el presidente estadounidense, Barack Obama, prohíbe el uso de fuerzas terrestres en operaciones militares a gran escala y de larga duración.

«El proyecto de documento no prevé la autorización para usar fuerzas terrestres en operaciones a gran escala y de larga duración como en Irak o en Afganistán», comunicó Reuters. Obama busca limitar las operaciones contra los milicianos a tres años y restringir el uso de tropas estadounidenses en «ofensivas terrestres permanentes».

Según el jefe de la Casa Blanca, su plan contempla la participación en operaciones terrestres «más limitadas, en operaciones de salvamento, con la participación de militares de EEUU, la coalición o las unidades de fuerzas especiales». Según el texto, el presidente demócrata también quiere revocar la medida del 2002 que autorizó la guerra de Irak.

El uso de la fuerza era reclamada por parte de los republicanos, mayoría en ambas cámaras, que exigía que Obama se involucre «con más firmeza» en la lucha contra el terrorismo. «Estado Islámico está ganando y tenemos que hacer algo más que liderar desde atrás», dijo el mes pasado el senador y ex candidato a presidente John McCain ante la estrategia de Obama.

La expansión del Estado Islámico (EI) se convirtió en uno de los mayores desafíos para la comunidad internacional durante 2014. Ese grupo yihadista proclamó un califato que se extiende actualmente desde la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, hasta la provincia de Diyala, en el este de Irak.