Unas 50 personas golpearon y maniataron a un delincuente en Tucumán, que había entrado a robar a la casa de una mujer. Los vecinos admitieron cierto grado de hartazgo ante los constantes episodios de inseguridad y la pasividad de los agentes policiales.

Pasado el mediodía del domingo,un joven se acercó a las rejas de la casa de Silvia Tonetti con la excusa de pedirle un vaso con agua. A la mujer de 50 años, que estaba sola en su domicilio, le pareció algo extraña la apariencia y la actitud del desconocido, a quien nunca había visto frecuentar elbarrio Mutual Policial, ubicado al sur de la capital tucumana. Tras negarle el pedido, entró a su casa y cerró la puerta.

Ante la desconfianza, Tonetti  prefirió llamar a una de sus vecinas y alertarla sobre el joven sospechoso que rondaba en las inmediaciones de su residencia. La mujer terminó la conversación telefónica y atinó a abrir la puerta para verificar si el intruso seguía merodeando su hogar, lejos de imaginar la reacción del individuo. En ese instante, el delincuentesaltó la reja y se abalanzó sobre la dueña de casa, pegándole un golpe de puño en la cara. Acto seguido, el agresor ingresó a la vivienda y la tomó del cuello con las dos manos, en un intento de ahorcamiento. Luego la tumbó en el piso y comenzó a patearla. “Con un cuchillo de cocina la amenazó”, relató una allegada a la víctima. Los gritos de Tonetti, sumados a la advertencia que ya había efectuado en forma telefónica, provocaron que alrededor de 50 personas acudieran al lugar en su ayuda.

“Ella es mi tía, no estoy haciendo nada”, gritó el ladrón desde el interior de la casa, en el momento en que los vecinos intentaban ingresar. Cuando el joven se percató de la cantidad de vecinos que se hacían presentes, intentó huir saltando una tapia, pero no logró escapar y rápidamente fue reducido. “No lo íbamos a dejar escapar, estamos cansados de que nos roben en todas partes”, comentó una de las vecinas.

Lo ataron de pies y manos con la propia ropa del ladrón y mientras le propinaban trompadas, patadas y golpes de todo tipo, alertaban al 911 acerca del hecho vandálico. “Nos pedía que lo soltemos y decía que su mamá es abogada”, reveló uno de los testigos. Finalmente, llegó un móvil del Sistema de Emergencias 911 para atender a la mujer, mientras que agentes policiales trasladaron al agresora la comisaría 8ª.

En las últimas horas, Silvia Tonetti permanecía en el Hospital Padilla donde le realizaban diferentes estudiospara comprobar el grado de las lesiones ocasionadas, sin embargo, se informó que su salud no corre riesgo. Respecto al delincuente, presentó golpes y contusiones severas, aunque ninguno revistió gravedad. En las próximas horas, la fiscal Adriana Reinoso Cuello, deberá definir su situación procesal.