«Ya llegaron», confirmó a la AFP una fuente de la Presidencia poco después de que el avión de una aerolínea privada que los traía aterrizó en el aeropuerto de Carrasco (Canelones, sur), que sirve a Montevideo. Se trata de 42 refugiados sirios que arribaron este jueves a Uruguay, en la primera etapa de un plan de reasentamiento inédito en la región promovido por el presidente José Mujica.

El grupo está integrado por cinco familias: una de 14 integrantes, otra de 12, dos familias con seis integrantes cada una y una última de cuatro, informaron en los últimos días fuentes del gobierno. La mayor parte de ellos son niños y adolescentes, el principal requisito del gobierno a la hora de la selección.

La llegada estuvo rodeada de un estricto operativo de seguridad que impidió el ingreso de la prensa a la Base Aérea vecina al aeropuerto, a donde fueron trasladados apenas llegaron y donde los esperaba el presidente Mujica.  En una segunda etapa, está previsto el arribo de otros 80 refugiados a fines de febrero de 2015.

Uruguay es el primer país latinoamericano en implementar un plan de reasentamiento de este tipo, que elaboró en coordinación con Acnur (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y con el respaldo de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM). El ambicioso programa costará al pequeño país sudamericano entre 2,5 y 3 millones de dólares.