Hace poco más de un año se conocía la noticia acerca del desarrollo de una nueva vacuna contra el cáncer de pulmón, que refuerza el sistema inmunológico, en manos de científicos argentinos y cubanos, en colaboración con un laboratorio nacional, en un proyecto que les llevó 18 años de trabajo.

Hoy sabemos que dicha vacuna está disponible en farmacias desde el mes pasado, para los pacientes que padezcan de la enfermedad en un grado avanzado, bajo la marca «Vaxira», elaborado por el Laboratorio Elea.

La nueva vacuna contiene racotumomab adyuvado a hidróxido de aluminio. Mediante su aplicación se obtiene la posibilidad de convertir el cáncer avanzado en una enfermedad crónica controlable, ya que la vacuna genera anticuerpos contra las proteínas desencadenantes del descontrol en los procesos de proliferación celular.

Es una vacuna con pocos efectos adversos. Su eficacia clínica se verificó en un estudio multicéntrico con pacientes que tienen la enfermedad en estado avanzado, donde se vio que la nueva vacuna es efectiva para controlar su desarrollo. La náuseas, vómitos y caída de cabello producidos por la radioterapia y la quimioterapia no afectarán a los tratados. Además, se triplicó el número de pacientes que se  beneficiaron con al menos dos años de sobrevida desde su aplicación.

Debido al  proceso conformado por la aprobación de las distintas etapas exitosamente, en la República Argentina se aprobó esta vacuna terapéutica de cáncer de pulmón de células no pequeñas, siempre y cuando un médico la prescriba, ayudando a los pacientes a llevar de una forma más digna su enfermedad.

A fines de mayo de 2013, cuando se realizó el anuncio, los doctores Daniel Alonso –director del Laboratorio de Oncología Molecular de la Universidad de Quilmes–, Roberto Gómez y Luis Fein, quienes participaron en su desarrollo, indicaron que «la vacuna no tiene un efecto preventivo» sino que «es terapéutica y su misión consiste en reforzar el sistema inmunológico del paciente. Identifica los tumores que son eficientes para burlar el sistema inmune y los combate».

«La nueva vacuna está indicada para el tratamiento de pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) en estadios avanzados que recibieron quimio o radioterapia. Se trata de pacientes para los cuales no hubo avances significativos en opciones de tratamiento durante mucho tiempo. Ahora, con la estimulación de la inmunidad que induce esta vacuna terapéutica, se contribuye en forma significativa a prolongar la sobrevida, según los estudios presentados», explicó el doctor Luis Fein, director de Investigación del Instituto de Oncología de Rosario, investigador del ensayo clínico de la vacuna y Presidente del Grupo Argentino de Investigación clínica en Oncología (GAICO).

Las instituciones argentinas que participaron en este proyecto son la Universidad Nacional de Quilmes, el Instituto de Oncología Roffo, el Hospital Garrahan, el Conicet y la Universidad de Buenos Aires, en colaboración con el Centro de Inmunología Molecular de La Habana (CIM) y el Laboratorio Elea.

En nuestro país mueren nueve mil personas cada año a causa de esta enfermedad, con una letalidad del 86 por ciento, es decir que de cada 100 enfermos, sólo 14 sobreviven.

Y según la Organización Mundial de la Salud, se calcula que cada año mueren 1.200.000 personas en el mundo como consecuencia del cáncer de pulmón.

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante, y es la causa del 22 por ciento de las muertes en el mundo por cáncer en general, y del 71 por ciento de las muertes mundiales por cáncer de pulmón.

Los especialistas afirman que después de muchos años de trabajar dura y comprometidamente en el desarrollo de esta vacuna, la misma será el inicio para trabajar en la cura de otros cánceres.

Julieta Retamar.