Viaje al centro del mar con “In the heart of the sea”


El último trabajo de Ron Howard, que estrenará el próximo jueves en Argentina – un mes después de su premier en Londres y otras partes de la región – narra la historia en la que se basó “Moby Dick”, destacándose el genial uso del 3D, que en medio del océano resulta raro no mojarse.

El pelirrojo tiene vasta experiencia en hechos reales, inspirándose esta vez en el libro homónimo de 2000. Ya había mostrado la realidad a través de un lente en “Una mente brillante” (le dio sus dos Oscars), “Apolo 13”, “Frost/Nixon” (le valió otras dos nominaciones), “El luchador” y “Rush”, lo último que presentó en 2013, también protagonizada por Chris Hemsworth.

El australiano interpreta al Primer Oficial Owen Chase, verdadero jefe del Essex, el navío que se encontró con la ballena más famosa, aunque en esta versión son ellos los que se defienden más que los que tienen sed de venganza.

Tom Holland (el próximo Spider-Man, quien había estado en “Lo imposible” y “Wolf Hall”) es el punto de vista del espectador, siendo su versión adulta quien relata los hechos a Herman Melville (autor de “Moby Dick”, en la piel de Ben Whishaw de “Skyfall” y “Perfume”) y transporta la imagen a principios del siglo XIX.chris

Allí se hace un excelente perfil del admirable Hemsworth, quien enseña al debutante Holland mientras soporta al ricachón Benjamin Walker (“Abraham Lincoln: Vampire hunter”), el capitán que llegó por delante de Thor solo por su apellido.

Tanta importancia se le da a éstos personajes que recién en la segunda mitad aparece el esperado ballenato (incluso pasa más de media hora hasta que cazan por primera vez) pero luego queda olvidada la disputa. Se puede atribuir el cese de estas hostilidades al casi año y medio que pasaron recorriendo tanto el Atlántico como el Pacífico en busca de aceite de ballena, así también como los tres meses a la deriva, pero curiosamente más allá de algún título en pantalla no se usó nada más para que el espectador sienta verdaderamente el paso del tiempo.

Cada acción en el barco está en medio de la lluvia o con agua en la cámara, que queda fabuloso con los anteojos 3D, y seguramente no sea tan raro al verlo en la versión tradicional. La fotografía también se lleva varios aplausos, combinando la puesta del sol con el agua desierta. Anthony Dod Mantle fue el encargado de la imagen, al igual que en “Rush” y “Slumdog Millionaire” que le dio el Oscar.

El guión, además de tener la colaboración de Rick Jaffa y Amanda Silver quienes trabajaron en las dos últimas partes de “El planeta de los simios”, “Jurassic World” y están preparando las dos secuelas de “Avatar” junto a James Cameron, fue escrito por Charles Leavitt, responsable de “Diamante de sangre” y quien trabajará en “Warcarft”.

Aunque creó un mundo maravilloso, y es fabuloso el momento en el que Hemsworth – quien bajó mucho de peso, lo que confesó que espera no volver a hacer – perdona al mamífero (aunque hay gran mérito de Howard allí), el epílogo, una vez de vuelta en Nueva Inglaterra (se filmó en España y Londres) baja el tono y aunque queda bien mostrar cómo los dueños de la industria ballenera insisten en mentir para seguir controlando el mercado, corre el eje de la historia.

El no estar nominado a los Golden Globes no es una buen indicio para esta película que tranquilamente puede tener varias nominaciones a los Oscars, pero hay que entender que hacía una semana se había lanzado cuando anunciaron los nominados a los premios de la Prensa Extranjera de Hollywood. En taquilla tampoco resultó como se esperaba, apenas recuperando 68 millones de dólares de los 100M invertidos.