Luego de una devastadora inundación, Villa Epecuén resurgió de las aguas para convertirse en un  espacio turístico con fascinantes paisajes.

Epecuén forma parte del partido de Adolfo Alsina, en la Provincia de Buenos Aires. A lo largo de la Laguna Epecuén se encuentran las ruinas de la villa turística. En noviembre de 1985 un gran caudal de agua logró romper el terraplén de tierra y piedras inundando la villa por completo: Epecuén desapareció.

La población de Carhué, situada a unos pocos kilómetros de la villa, tomó riendas en el asunto encarando en 2001 el proyecto Termas de Carhué contando con más de 700 plazas, museos, turismo rural, ecológico e histórico, teniendo en cuenta que al momento de la inundación Carhué no contaba con más espacio en los hoteles ni lugares para alojarse.

Muchos de los habitantes se negaban a abandonar su hogar, sin embargodebieron reconstruir su vida como pudieron. Se iniciaron juicios al gobierno provincial; algunos cobraron parte del valor de su propiedad y otros recibieron lo que les correspondía, aunque con demora: 15 años después.

Actualmente, en  Villa Epecuén el agua se ha retirado y los turistas suelen visitar las ruinas de lo que antiguamente fue un gran centro turístico. Un largo camino de árboles secos conducen a la entrada principal de la villa, en donde se observan los escombros infinitos de las casas y lo que fue el hotel principal: el Gran Hotel Parque.

Una pila de escombros, se despliega a lo largo de la tierra seca y las raíces de los árboles se despegan del suelo. Poco a poco, el pueblo va emergiendo de la inundación y se transforma en un  paisaje atípico y conmovedor.

Fiorella Costantini