De acuerdo con los monitoreos realizados por vulcanólogos chilenos, el volcán Calbuco, que entró en actividad tras 42 años el miércoles pasado; sigue inestable y se verán cenizas durante el fin de semana. Las mismas ya llegaron a Uruguay y el sur de Brasil. En el país vecino, unas 6500 personas siguen evacuadas.

Mientras permanece el alerta roja, las autoridades de Neuquén y Bariloche empezaron con las tareas de limpieza, principalmente en las pistas de los aeropuertos locales que estaban cerrados al transporte. En el Aeropuerto de Ezeiza los vuelos se están desarrollando con normalidad.

Esta mañana, el gobernador neuquino Jorge Sapag indicó que el cielo «amaneció completamente diáfano y en las distintas ciudades se está levantando la ceniza» para evitarle mayores inconvenientes a los pobladores. Además, advirtió que «lo más peligroso son las rutas» y confirmó que, si bien la provincia “se mantiene en alerta”, las elecciones de mañana se llevarán adelante.

En Chile, suspendieron «por algunas horas» el toque de queda para Puerto Montt, Puerto Varas y Puerto Octay, zonas aledañas al Calbuco para las que regía una exclusión de 20 kilómetros, para que los vecinos pudieran revisar sus casas, animales y retirar ropa y medicamentos.

Por otro lado, informaron que habilitarán el paso fronterizo Cardenal Samoré, que une a Chile con Argentina, donde se encuentran varios camioneros que no pudieron ingresar con sus máquinas a territorio chileno debido a la erupción del volcán. En tanto, las autoridades de salud informaron que se entregaron al menos 70.000 mascarillas en la región de Los Lagos.