Petrobras solía ser la joya de la corona de Brasil. Ahora es un símbolo del rápido declive del país.

El gigante petrolero no solo está en el epicentro de un escándalo de corrupción masiva, también es el foco de atención de los vendedores en corto de Wall Street que creen que sus acciones seguirán desmoronándose.

El escándalo también podría obligar a Petrobras a sufrir enormes depreciaciones en el valor de activos que podrían haber estado inflados.

Petrobras también ha sido afectado por la caída en la moneda de Brasil, así como por la dramática baja de los precios del petróleo, que ha vuelto poco rentables sus costosos proyectos de perforación en aguas profundas.

No es de extrañar entonces que los vendedores en corto estén rondando a Petrobras. Ellos toman acciones prestadas y luego las venden, apostando a que pueden comprarlas de nuevo más tarde a un precio más barato y quedarse con la diferencia.

Petrobras se ubicó en la primera posición de la clasificación semanal de Astec Analytics de SunGard de las estadísticas de préstamo de títulos. La firma dijo que el préstamo de acciones de Petrobras se ha duplicado sólo en las últimas dos semanas, lo cual indica que la actividad de venta en corto ha aumentando.