Este lunes, cerca de las 6, comenzaron las subas de precios en los combustibles. El incremento está encabezado por YPF y luego Axion y Shell completarán durante la jornada la actualización de sus surtidores.

La suba tiene un piso del 9% y un techo del 12%, según explicaron en estaciones de servicio. El incremento es de 9% en gasoil, mientras que el combustible súper subió un 10%. El mayor encarecimiento está en las naftas “premium”, con un 12% de aumento.

El menor incremento en gasoil está vinculado a qué tiene incidencia en los costos del transporte comercial, taxis, logística y otros sectores que utilizan el auto o camiones para trabajar.

Tras el acuerdo firmado, los precios de los combustibles subieron 8% en enero, descendieron 0,1% en abril y crecieron otro 7% en julio. De acuerdo con la fórmula de revisión trimestral, la nafta debía volver a subir el 1º de octubre pasado sin embargo el gobierno, para evitar fijar un nuevo tarifazo antes de las elecciones decidió liberar su precio. A través de YPF que controla casi el 70% del mercado evitó que la nafta subiera.

Según la Cámara de Empresarios de Combustible este incremento “estaba previsto” tras la liberación de las tarifas de los combustibles, medida adoptada por el gobierno en septiembre pasado.

El secretario de la Cámara de Empresarios de Combustible, Raúl Castellanos, explicó que algunas marcas, que no habían actualizado los valores, lo harán esta misma tarde.

Castellanos precisó que con este incremento, la suba anual de las naftas alcanzó el 25 por ciento.

Durante una entrevista en Radio El Mundo, Castellano manifestó: “Estaba previsto, se venía comentando desde hace tiempo. No nos preocupa mucho la suba, porque se ha venido manteniendo por debajo de la inflación (mensual), aunque llevamos un 25 por ciento a la inflación anual”, puntualizó.

El empresario afirmó luego que las subas en la tarifa “responden” a los aumentos “que ha tenido el petróleo y la variación por arriba del tipo de cambio del dólar”.

El pasado 25 de septiembre, el Ministerio de Energía comunicó a las empresas petroleras la “suspensión” del acuerdo interno que establecía una actualización de precios de los combustibles cada tres meses y liberó los precios a partir del 1º de octubre próximo. Esta medida obedece a que el precio internacional del crudo Brent se ubica por arriba de los precios sostenes que rigen para el petróleo crudo local, de 55 dólares para la variedad Medanito (liviano), y de 47 dólares para el Escalante (pesado).

La última revisión de los precios de los combustibles fue a fines de julio y allí se dispuso un incremento del 7%, que reflejaba la devaluación del peso frente al dólar en el trimestre 1º abril-30 de junio. Desde el 1º de julio hasta el viernes, el peso perdió un 9,5% de valor frente a la moneda estadounidense. Las petroleras se aferran a ese indicador para justificar su aumento.