El marplatense se coronó en Challenger de la capital ecuatoriana al vencer a Nicolás Jarry (305º) por 6-4 y 7-6(9) luego de una hora y media sobre polvo de ladrillo. Con este tercer título en la temporada reingresará al Top 100 después de siete meses.

Dos quiebres tuvo el argentino, el primero en el comienzo del primer set que le sirvió para mantener la ventaja y tomar la delantera. En el segundo parcial hubo un quiebre por lado, y por eso debieron ir al tie-break; allí tomó la primera diferencia, pero la  perdió y recién al final volvió a estar en ventaja, teniendo en total cuatro match points pero también un set point en contra.

Al ganarle al chileno – que estaba jugando su primera final – el número 114 del mundo (que supo estar 39º en marzo del año pasado) se aseguró subir 18 posiciones en el ranking, apareciendo 96, por primera vez entre los cien mejores desde que en febrero no pudo defender el título en Viña del Mar.

Este año ya se había consagrado en Marburgo (Alemania) y Liberec (República Checa), y ya son 14 en total los Challengers ganados. En este torneo que se juega desde 1995 había sido finalista el año pasado Marco Trungelliti, cuando perdió la final con Víctor Estrella Burgos. Además Mariano Puerta en 1997 y Sebastián Decoud en 2011 habían sido campeones.

Hoy puede haber otra consagración argentina si es que Diego Schwartzman (98º) vence en la final en Campinas (Brasil) a Andre Ghem (197º). Horas después estos dos se volverán a ver las caras en la final de dobles, donde el Peque hace dupla con Facundo Bagnis y el brasileño con Fabricio Neis.