El empresario kirchnerista Lázaro Báez, preso desde abril de 2016 por una causa por lavado de activos, fue trasladado esta tarde a la Clínica Los Arcos, del barrio de Palermo, para ser sometido a una serie de estudios tras sufrir una arritmia.

Fuentes del servicio penitenciario federal aseguraron a Télam que el empresario kirchnerista sufrió una fuerte arritmia. Se sintió mal, pidió atención médica, y, tras ser revisado, al médico penitenciario le pareció que requería un estudio de mayor complejidad. La fuentes agregaron que no está desestabilizado y no sufrió un infarto, pero que se quería chequear que la condición cardíaca de Báez esté en orden.