El titular de la AFIP, Alberto Abad, demandó a Mercado Libre que devuelva unos 500 millones de pesos de impuestos no pagados, por una errónea aplicación de las desgrabaciones de la ley del software y agravó la tensión con la Casa Rosada que ve en la empresa de Marcos Galperín, el tipo de empresario más acorde al modelo del PRO.

La AFIP comunicó su decisión al Ministerio de Producción que conduce Cabrera a fines de septiembre a través de una nota, donde le explicó que no correspondía que Mercado Libre gozara de los beneficios del Régimen de Promoción de la Industria del Software. .

Mercado Libre es una de las empresas favoritas de Mauricio Macri. Junto con Globant y Despegar es una de las denominadas ‘Unicornios’ argentinos, empresas que logran trepar en su cotización a una velocidad que duplica la de las industrias tradicionales.

Sin competencia real, el CEO de Mercado Libre, Marcos Galperín, es un promotor de la flexibilización de los mercados, de las condiciones de trabajo y del sistema de afiliación sindical.

Galperín, puesto como la Casa Rosada como ejemplo de empresario global y competitivo, entró en pánico cuando trascendió que Amazon podía desembarcar en la Argentina y pidió al Gobierno que trabe el desembarco.

Lo curioso es que hace algunas semanas entró en pánico cuando Amazón, el gigante del comercio electrónico creado por Jeff Bezos anunció sus intenciones de ingresar al mercado argentino. Galperín entendió que su posición privilegiada estaba en riesgo y no dudó en pedir al Estado que intervenga.

La empresa cuenta con Cabrera como aliado clave y desde Producción dejaron entrever que sostendrán la postura de mantener a la compañía dentro del régimen de beneficios impositivos.

Cabrera y el propio Macri tienen relación con esta empresa desde que fue una de las primeras en sumarse al Distrito Tecnológico de Parque Patricias, creación del actual ministro de la Producciuón durante su gestión porteña, que para arrancar incluyó de manera un poco forzada compañías que no eran estrictamente tecnológica, en los beneficios impositivos que otorgaba la Ciudad para la radicación en ese barrio del sur de la Ciudad.

La nota de la AFIP derivó en la apertura de un expediente en Producción y ahora Cabrera tiene 90 días para decidir si mantiene a la empresa con esos beneficios impositivos.