La bellísima actriz norteamericana ha sorprendido a todos con su intervención quirúrgica. No se trata de otro retoque estético sino de una medida que puede salvar su vida: durante la semana pasada, decidió extirparse los ovarios y las trompas de Falopio para evitar contraer cáncer de ovario.

Según lo detalló en una carta abierta publicada en el periódico The New York Times, Jolie tomó esta difícil decisión debido a que es portadora del gen BRCA-1, un gen hereditario que le ocasionó la muerte a su madre por cáncer de ovario y a su tía por cáncer de mamá. Los resultados de la operación fueron exitosos.

Jolie comentó que, a pesar de conocer los efectos de la operación, se siente muy segura de haber llevado adelante su intervención. Entre estas consecuencias se encuentra, principalmente, la experimentación de una menopausia prematura, que incluye osteoporosis, sofocos y riesgo cardiovascular.

Debemos recordar que en 2013, la pareja de Brad Pitt se vio sometida a una doble mastectomía, en la que le extirparon ambas mamas con el fin de evitar el altísimo 87% de probabilidades que tenía de desarrollar cáncer. En esta oportunidad, las probabilidades no eran tan elevadas pero igualmente existía riesgo.

Según los profesionales de la medicina, la decisión de Jolie fue la más acertada y, de hecho, es lo que se recomienda a las pacientes con este gen que ya han superado los 35 años o han tenido hijos. Por otra parte, destacan que el “efecto Jolie” ha sido sumamente positivo, animando a las mujeres a prevenir esta enfermedad.