Tras el robo de las fotos de las estrellas estadounidenses, la empresa de la manzana mordida salió a defender su servicio de almacenamiento en la nube. Aseguró que después de 40 horas de trabajo su equipo concluyó que la filtración no fue causa de un incumplimiento del sistema.

La semana comenzó con un escándalo por las fotos picantes de Jennifer Lawrence y otras personalidades estadounidenses que fueron hurtadas de iCloud. Como era de esperar Apple reaccionó ante el incidente y buscó el hueco que permitió que roben las imágenes.

Sin embargo, la compañía no encontró ningún error. “Después de más de 40 horas de investigación, hemos descubierto que ciertas cuentas de celebridades fueron comprometidas por un ataque muy específico sobre los nombres de usuario, contraseñas y preguntas de seguridad, una práctica que se ha vuelto muy común en Internet”, aseguró en un comunicado.

Aclaró que el acceso a los casos investigados no se debió a una falla de iCloud ni de Find my Phone, y especificó que tampoco hubo una entrada ilegal al mismo. Por ello recomendó que se protejan las cuentas con contraseñas más seguras y que activen el método de verificación de dos pasos.

A pesar de desresponsabilizarse del problema con estas declaraciones, Apple afirmó que seguirá trabajando con la policía para ayudar a identificar los delincuentes involucrados.

Las fotografías fueron publicadas el fin de semana en GitHub, pero las removieron al poco tiempo. Sin embargo, las retomaron la mayoría de los medios por lo que se hicieron conocidas. Entre las estrellas se encontraban Jennifer Lawrence, Rihanna, Kate Upton, entre otras.