El conjunto argentino cayó por 85-65 y quedó fuera en octavos de final en Madrid. Desde 1998 no perdía en esta instancia y seguramente fue el cierre de una etapa exitosa para algunos jugadores.

La Generación Dorada en la derrota de hoy cerró un poco más de una década de éxitos, en un partido que si bien en la previa era complicado no se espera tamaña diferencia. La baja de Emanuel Ginóbili seguramente fue clave pero la realidad indica que el rival fue netamente superior ante jugadores que dieron lo mejor a lo largo de su carrera vistiendo los colores celeste y blanco.

En el primer cuarto Argentina  pudo entorpecer el ataque del rival y con grandes tiros externos pudo sacar una ventaja de 21-13 gracias a los tiros lejanos de Pablo Prigioni y Leonardo Gutiérrez  Al siguiente parcial el equipo de Julio Lamas cayó a 41% de tiros de campo y los brasileños se pusieron a dos de ventaja gracias al aporte de Leandro Barbosa y Tiago Splitter, aunque nuevamente Gutiérrez junto con Prigioni (15 puntos hasta ahí) lo dejaron adelante 36-33

El poderío ofensivo del conjunto dirigido por el argentino Rubén Magnano mejoró sideralmente y tanto en tiros externos como de campo se llevó por delante a Argentina que solo aportó 6 puntos de Luis Scola, mientras que del otro lado Marquinhos estuvo intratable, para quedar arriba contundentemente 57-49.

Lo que le siguió fue un monologo de Brasil, que hizo y deshizo lo que quiso ante el oponente, encentando todo lo que no había podido embocar en los anteriores parciales y arrasó por 20 puntos 85-65 con Raulzinho Neto como figura (21).

Así Brasil cortó una racha de 15 años sin poder vencer a Argentina en un torno importante y jugara con Serbia los cuartos de final.