José María Núñez Carmona, apuntó contra la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en la apelación que hizo para que la Cámara Federal revoque su procesamiento en el escándalo Ciccone.

La defensa de Núñez Carmona sostuvo que el juez instructor de la causa, Ariel Lijo, “debió haber reparado que fue la AFIP en su pedido de quiebra, su propuesta de intervención estatal y su posterior consentimiento para el levantamiento de la quiebra en donde se gestó la causa Ciccone”.

De acuerdo con Infobae, Núñez Carmona también apuntó al ex jefe de asesores del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, el también procesado Rafael Resnick Brenner, pero cuestionó al juez por no haber cruzado sus llamados telefónicos.

Lijo ya concedió todos los recursos de apelación presentados por los procesados, incluido Boudou, a quien se lo cree semiplenamente probado que incurrió en el delito de cohecho (término jurídico de las coimas) y negociaciones incompatibles con la función pública.

Núñez Carmona se encuentra supuestamente en España y mañana le vence el plazo concedido por el juzgado para permitirle realizar ese viaje y regresar al país.

Las apelaciones de los procesados serán analizadas por los miembros de la Sala I de la Cámara Federal, integrada por Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero.

De acuerdo con uno de los nuevos abogados defensores de Núñez Carmona, Darío Rubinska, los cuestionamientos a la AFIP no conforman “el grueso” del escrito de apelación.

“Se criticó mucho la valoración de las pruebas porque se sigue el relato de los Ciccone”, expresó Rubinska a este diario.

En coincidencia con la defensa de Boudou, que antes compartía abogado con Núñez Carmona, éste también cuestionó en la apelación que el juez no haya investigado “la ruta del dinero que salvó a la empresa” de la quiebra.

Los defensores de Núñez Carmona también cuestionaron el escaso tiempo que tuvieron para ejercer la defensa técnica del socio de Boudou entre que fueron designados y la toma de declaración indagatoria. El empresario se negó a responder preguntas del juez y sólo dejó un escrito.

“Encuentro condicionado mi derecho de defensa y me veo obligado a abstenerme a declarar y de responder preguntas en este acto, al que, aclaro, comparezco con el único fin de despejar cualquier especulación acerca de mi genuina vocación para someterme a la jurisdicción”, había dicho aquella vez Núñez Carmona por escrito, el 24 de junio pasado.

El socio oficial de Boudou había pedido una segunda postergación de su indagatoria pero el juez no se la concedió.

Sus nuevos abogados defensores argumentaron que tuvieron un sólo día hábil para fotocopiar apenas 9 de los 30 expedientes que tiene la causa y que, de esa manera, Núñez Carmona no contaba con “una defensa técnica adecuada” y se encontraba en desigualdad de condiciones respecto de los otros imputados en la causa.