La testigo Natalia Jimena Fernández, quien presenció el operativo tras la muerte del fiscal federal Alberto Nisman en el departamento del barrio porteño de Puerto Madero, admitió hoy que tiene «miedo» y que, por lo tanto, le gustaría «tener algún tipo de protección».

«Vivo asustada», dijo la joven en declaraciones a radio Mitre luego de denunciar numerosas irregularidades en el procedimiento.

Fernández, quien hoy fue duramente cuestionada por la fiscal del caso, Viviana Fein, reconoció: «Tengo miedo y me gustaría tener algún tipo de protección», tras lo cual reveló haber sufrido episodios «extraños» en los últimos días en su trabajo como camarera en Puerto Madero.

Sobre los primeros momentos en el piso 13 de Le Parc, aseguró: «Escuché ruidos como de una aspiradora antes de entrar al departamento. Cuando se llevaron el cuerpo de Nisman, no lo escuché más».