El primer ministro chino, Li Keqiang, prevé anunciar el lunes en Brasil durante un encuentro con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, la inversión de 50.000 millones de dólares en infraestructuras.

El dinero va a servir para financiar, entre otras infraestructuras, una línea férrea entre la costa brasileña del Atlántico con la costa peruana en el Pacífico, que facilitará las exportaciones de los dos países a China. Brasil es el gran exportador de hierro y soja para el mercado chino.

El dinero también se usará, según la prensa brasileña, para la producción conjunta de acero en Brasil.