La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó ayer a la Casa Rosada al ministro de Economía, Axel Kicillof, y a todo su equipo para buscar la manera de no caer en default. Tras casi cinco horas de reuniones, la mandataria resolvió seguir negociando y enviar hoy a una delegación técnica de Economía a una reunión con el mediador judicial Daniel Pollack.

Si bien nadie lo confirmó anoche oficialmente, hasta última hora se barajaba la idea de que viajarían los secretarios de Finanzas, Pablo López, y legal y administrativo, Federico Thea. La jefa del Estado decidió que Kicillof se quedara en Buenos Aires.

Durante toda la tarde de ayer se vivieron horas de nerviosismo y expectativas en la Casa Rosada. El juez federal de Nueva York Thomas Griesa rechazó el pedido de la Argentina de reponer el «stay», la medida cautelar dirigida a suspender el efecto de su sentencia que obliga al país a pagar 1330 millones de dólares a los fondos NML Capital y Aurelius.

También instó al Gobierno a seguir las tratativas con Pollack para llegar a un acuerdo de pago. Para ello convocó a una reunión con el mediador y los abogados del Estado argentino del estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton. A ella se sumarían entonces Thea y Pablo López.

El Gobierno pidió restituir la medida cautelar para suspender ese pago para poder cancelar los vencimientos con los bonistas de los canjes de 2005 y 2010 mientras negocia una salida con los «fondos buitre» sin caer en default con los tenedores de la deuda reestructurada.

El rechazo de Griesa a ese pedido mantiene bloqueados los pagos a bonistas que hizo la Argentina el 26 de junio último, por lo cual el plazo de gracia para resolver ese pago vence el próximo miércoles, 30 de julio, y de no destrabarse antes el problema la Argentina podría caer en default.

Los fondos NML y Aurelius rechazan la reposición del stay hasta que la Argentina haga una propuesta de pago, pero el Gobierno sostuvo ayer que no la hará hasta que haya una cautelar, porque eso podría traerle serias consecuencias legales, ya que activaría la cláusula RUFO, que vence en diciembre y que habilita a los bonistas del canje a reclamar igual trato que a los acreedores a los que se les mejore la oferta.

«El juez dio una pista, tiró una soga. Rechazó el stay, pero dijo que sigamos negociando con Pollack. Seguramente llevaremos alguna propuesta, por ahora muy reservada, mañana (por hoy) será un día clave», comentó otro secretario de Estado, en medio de un fuerte hermetismo que reinó durante toda la jornada.

De no encontrar una solución no se descarta que el Gobierno recurra al «default técnico transitorio», aunque nunca admitirá que entró en cesación de pagos porque continuará pagando los vencimientos a los bonistas aunque Griesa los bloquee. Eso duraría hasta que en diciembre caduque la cláusula RUFO y exista otro escenario para negociar con los buitres.