La fecha fue instituída por  la Asamblea General de Naciones Unidas en 1956, a fin de consagrar la fraternidad y la comprensión entre todos los niños del mundo. El objetivo se destinaría a promover su bienestar y garantizar sus derechos.

A tales fines, establece en la Declaración de Ginebra sobre la Protección de los niños (1925) que «todos los países se ven obligados a proporcionarles disfrute espiritual, asistencia social y mejores oportunidades de vida». Por otra parte, se prohibe la realización de trabajos forzados y riesgosos que pongan en riesgo su subsistencia en el mundo.

Como garantía de esta fecha, citamos algunos principios y disposiciones que constan en el Preámbulo de la Convención sobre los Derechos del Niño:

1. La responsabilidad primordial de la familia por lo que respecta a la protección y a la asistencia.
2. La necesidad de una protección jurídica y no jurídica de los niños.
3. La importancia del respeto de los valores culturales de la comunidad del niño o la niña.
4. El papel crucial de la cooperación internacional para que los derechos de los niños se hagan realidad.