El austriaco superó al australiano Bernard Tomic por 7-6(6), 4-6 y 6-3 en el ATP 500 sobre superficie dura en México. Obtuvo el segundo título en la temporada y cosechó el quinto en su carrera.

A sus 22 años el tenista austriaco ha dejado de ser una promesa en el circuito y muestra de ello fue el gran tenis que ofreció en Buenos Aires quedándose con el torneo con mucha autoridad, confirmando su buen momento además de adaptarse rápidamente a otra superficie con un tenis brillante.

En el primer parcial tanto Dominic Thiem, 15° del ranking y cuarto preclasificado, como Bernard Tomic (21° y quinto favorito), se quebraron en cada ocasión que tuvieron y fueron al tie-break donde el europeo se lo llevó ajustadamente 8-6.

Al siguiente parcial Tomic de 23 años, consiguió mejorar con la devolución y luego de salvar cinco break en contra aprovechó su única ocasión de quiebre que dispuso y así poder emparejar tras imponerse 6-4.

En el set definitorio Thiem, que enfrentaba por primera vez a este rival, siguió dañando con su poderoso servicio (22 aces) completando el 82% de sus primeros saques ganados y al fin lograr el quiebre en las dos chances que tuvo, llevándose el duelo 6-3 tras una hora y 55 minutos de partido.

Así el austriaco de 22 años obtuvo el segundo título de la temporada tras el conseguido en Buenos Aires, sumando el quinto en su carrera (Niza, Umag y Gstaad) siendo el primero en superficie dura con récord de 5-1 en finales, además de ser el segundo tenista de su país en ganar en estas tierras tras Thomas Muster (ganó las ediciones de 1993, 94, 95 y 96).

Por su parte el nacido en Australia no pudo conquistar su cuarto título, algo que no logra desde julio del año pasado cuando se alzó en Bogotá, quedando con un balance de 3-2 en finales, en el torneo mexicano de Acapulco que repartió 1.413.600 dólares en premios.