En los últimos años la fiebre de la marihuana se ha extendido rápidamente por Estados Unidos y se han multiplicado los estados que han legalizado el consumo de esta planta, ya sea para usos medicinales, como en California y Illinois, o para usos recreativos, como en Colorado y Washington.

El aumento del uso del cannabis ha contribuido al desarrollo de una nueva industria «verde», ávida por vender productos que permitan disfrutar de la marihuana en todas las formas posibles y no tan sólo en el tradicional canuto o porro hecho con papel.

Uno de los dispositivos que está ganando popularidad en los últimos tiempos es el «porro electrónico», e-joint, en inglés, que como sucede con la nicotina de los cigarrillos electrónicos, permite consumir cannabis en forma de vapor, sin producir humo u olor.

En muchos casos, los usuarios utilizan cigarrillos electrónicos convencionales y sustituyen los cartuchos de nicotina por otros qué contienen aceite de cannabis, aunque ya hay compañías que han empezado a fabrican porros electrónicos desechables.

Con estos dispositivos se puede consumir marihuana y en particular THC, el componente psicoactivo de la planta en espacios públicos sin el temor de llamar la atención como sucede con los porros tradicionales, que desprenden un fuerte y reconocible olor.

El auge de los porros electrónicos ha despertado preocupación entre las autoridades sanitarias de los estados en los que la marihuana es legal, que indican que tal como ocurre con los cigarrillos electrónicos todavía se desconocen sus efectos sobre la salud.

Además, temen que, igual que ha sucedido con los cigarrillos electrónicos, los e-joints resulten muy atractivos para los adolescentes, aumentando el consumo de THC en este segmento de la población.