Ambos imputados, padre e hijo, llegaron a los tribunales federales del barrio porteño de Retiro a primera hora junto a sus abogados Juan Sforza y Mariano Castex y se dirigieron al cuarto piso, sede del juzgado de Claudio Bonadio.

Allí se entregaron y comenzaron los trámites formales que incluyen una audiencia con el magistrado en la que se les preguntará si desean ser extraditados al país que los requiere.

Fuentes de la defensa anticiparon que ambos se negarán a la extradición, con lo cual comenzará un juicio a cargo de Bonadio.
Además, en el caso de Hugo Jinkis, se pidió la detención domiciliaria en virtud de su edad y estado de salud y la defensa de Mariano Jinkis intentará lograr la excarcelación mientras dure el juicio de extradición.