Lanzini la primera baja importante dentro de los planes de Marcelo Gallardo. Su partida a un club árabe o al Besiktas parece inevitable. El técnico se quedaría sin un jugador ireemplazable, hasta podría no tenerlo el domingo contra Gimnasia.

El «10» ayer tuvo que cumplir con los requisitos que la nueva presentación de Fútbol para Todos impone para el próximo torneo, aún sin saber si él lo arranca. Debido a que casi al mismo tiempo que el enganche de 21 años posaba frente a las cámaras con la camiseta de River, su representante y los dirigentes avanzaban en las charlas que pueden desembocar en una transferencia que pinta inminente.

Besiktas, de Turquía, es una posibilidad firme. Al club turco se le sumó en las últimas horas un competidor árabe que el manager del futbolista, Hernán Berman, maneja con discreción por expreso pedido del interesado. De hecho, Berman mantuvo reuniones con el padre del jugador y con los dirigentes buscando cerrar los números de la negociación que, desde la comisión directiva de River aseguran que podría tener una definición antes del debut contra Gimnasia.

La salida de Lanzini se volvió casi un hecho. No sólo porque la plata por la venta le permitiría al club recibir gran parte del dinero (seis millones de dólares), sino también porque de no concretarse la transferencia, el jugador podría negociar su pase en forma particular apenas termine el torneo y anunciar su nuevo destino el 1° de enero del 2015, seis meses antes de la finalización de su vínculo con River.

 Damián Rosito