Independiente rescató un punto de milagro en el último minuto al empatar en 1 con Sarmiento de Junín.

La visita abrió el marcador con un gol de cabeza de Héctor Cuevas ante un estadio que se quedó mudo.

Pero el Rojo sin fútbol empujado por su gente, llegó al empate sobre la hora con un tanto de Pisano.

El equipo entero y el técnico Almirón se fueron bajo una ensordecedora silbatina de la gente del Rojo.