La cifra se desprende de datos oficiales de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba a raíz del impacto en el cultivo de la soja y en los tambos a causa de las intensas lluvia caída en las últimas semanas.

Según cifras oficiales, se habrían perdido cinco millones de toneladas de soja cosechada, lo que significarán u$s1750 millones menos a los que habrá que sumarle las pérdidas en la cuenca tambera santafecina que viene golpeada desde mediados de diciembre con una caída de 429,2 milímetros, el mayor registro de los últimos 55 años y casi cuatro veces más de lo que llovió en igual fecha del año pasado.

Ante las numerosas pérdidas,  el Gobierno reforzó el operativo de emergencia para asistir a poblaciones afectadas por los temporales y el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, visitó la provincia de Santa Fe y convocó para el jueves próximo a la Comisión de Emergencias para evaluar la situación.

Por su parte, el legislador nacional, Alejandro Grandinetti, (Frente Renovador UNA), propuso crear un nuevo ente de control hídrico permanente. “Ya no alcanza con organizar eventuales comités de crisis para asistir a los evacuados cada vez que se producen situaciones como esta”.

“Dado lo recurrente de este tipo de anegamientos, es necesario abandonar la idea de emergencia y trabajar de manera permanente con políticas de Estado de mediano y largo plazo que permitan prevenir los desastres causados por el agua”, remarcó.

Finalmente, expresó que “es importante entender que el cambio climático ya ha modificado definitivamente el régimen de lluvias y que eso esta afectando sistemáticamente a la producción de más de un millón de hectáreas de la zona productiva más significativa de la República Argentina y a la cuenca lechera más importante de Latinoamérica, además de los tremendos inconvenientes que genera en las zonas urbanas”.