El fallecimiento de Julio Humberto Grondona generó mucha incertidumbre en los dirigentes de los clubes del fútbol local y, a su vez, un gran desorden en la Asociación del Fútbol Argentino que se hace notar cada vez más.

Sin el hombre que supo dirigir, para bien y para mal, la asociación del deporte más popular de Argentina por 35 años, Luis Segura asumió en su lugar hasta octubre de 2015. ¿Pero tiene la suficiente espalda como para asumir semejante responsabilidad el ex presidente de Argentinos Juniors?

Suena imposible que algún dirigente pueda tomar las decisiones como lo hacía Don Julio, uno de los hombres con más poder en la Argentina. Antes, la palabra del fundador de Arsenal de Sarandí era sagrada y ningún dirigente se oponía. En cambio, ahora todos los clubes intentan sacar provecho de la situación y exigen ridiculeces.

Los constantes cambios de días y horarios de cada fecha, la designación de ciertos árbitros a pedido de algunos clubes, la indecisión para reprogramar partidos, entre otras cosas. Todo esto es generado por la falta de poder que tiene Segura a la hora de tomar decisiones estando sentado en el sillón de Viamonte.

Por si fuera poco, todavía queda pendiente un tema para nada menor. A menos de tres meses para la finalización del Torneo de Transición, aún no se sabe cómo se disputará el nuevo campeonato de 30 equipos. Con la muerte del ex vicepresidente de la FIFA, algunos equipos se animaron a protestar y se opusieron a jugar el torneo de febrero a diciembre ya que sus planteles se desmantelarían por la necesidad de vender jugadores en agosto, época en que se abre el mercado de pases en Europa.

En conclusión, ahora los dirigentes de los clubes se atreven a pedir lo que antes no exigían cuando, hace unos meses, únicamente mantenían silencio y levantaban la mano para avalar las decisiones que tomaba Julio Humberto Grondona por temor a posibles represalias.

Santiago Rocca

@SRocca94