El copiloto del avión siniestrado en Los Alpes franceses accionó de manera deliberada el descenso del avión, impidió al comandante volver a la cabina y estuvo vivo hasta que se estrelló el vuelo de Germanwings, con 150 personas a bordo. Esta es la explicación que ha dado el fiscal de Marsella que investiga el caso, Brice Robin.

De la grabación se deduce que el copiloto, Andreas Lubitz tenía la “voluntad de destruir el avión”, ha dicho Robin que ha descrito cómo en los últimos diez minutos de grabación, el copiloto asumió el mando de la nave a petición del comandante. Posteriormente, se escucha un ruido que identifica con el de un asiento que se echa para atrás y la puerta que se cierra.

Uno de los pilotos salió de la cabina y no pudo entrar antes de la caída

El fiscal ha sostenido que el copiloto fue quien manipuló y accionó «de forma voluntaria» el descenso. Después, «se escuchan llamadas del comandantes, por el interfono, identificándose, pero sin recibir respuesta del copiloto». «Su respiración, en apariencia al menos es una respiración normal», ha añadido antes de afirmar que «nada permite decir que se trata de un atentado terrorista».

«Los gritos de los pasajeros solo se oyeron en el último momento», ha añadido el fiscal.