El presidente leyó el discurso de apertura de las 134º sesiones ordinarias entre ovaciones propias y abucheos opositores. Dedicó media hora a hacer un balance de los 12 años del kirchnerismo y otra media hora donde señaló los compromisos a futuro. Lo más importante y anecdótico del discurso presidencial.

El presidente Mauricio Macri brindó un discurso de una hora en cadena nacional para inaugurar las sesiones ordinarias del congreso.

Fue una lectura dividida en dos partes. En la primera habló de la “herencia k”, donde remarcó las políticas del kirchnerismo que fueron insuficientes para mejorar la situación del país. «En cada área del Estado hemos encontrado despilfarro y corrupción» fue una de las tantas frases negativas que le dedicó a la gestión anterior.

«Nos acostumbramos a vivir así y hasta pensamos que era normal, pero no podemos tolerar que un país como el nuestro mueran chicos de hambre, que haya 29 por ciento de pobreza, que el 42 por ciento no tenga cloacas, el 13 por ciento esté sin agua corriente, y el 40 por ciento sin conexión al gas natural. Ese modelo de inclusión y crecimiento del que tanto habló el gobierno anterior, nos llevó a pobreza y exclusión» siguió en su discurso.

«En el PAMI encontramos despilfarro y corrupción, como en las peores décadas. Encontramos severos problemas de infraestructura en escuelas de todo el país. Se han abierto nuevas universidades y eso es muy positivo, pero muchas fueron espacios de militancia política. No faltaron recursos en el Estado, sin embargo hospitales, rutas, trenes y comunicaciones estaban deterioradas o sus servicios saturados»

Concluyó el balance afirmando que “podría seguir todo el día, pero por respeto a ustedes y los argentinos que están mirando, voy a cortar acá» se excusó el presidente.

Luego habló sobre los compromisos a futuro, presentando la “Agenda del Siglo XXI” Con respecto a la justicia, señaló que «Impulsaremos la reforma de la Justicia, para que sea más independiente y mejore su funcionamiento».

«Para salir de la pobreza, necesitamos más fuentes de trabajo y menos inflación. Esa será nuestra obsesión» anunció el presidente y agregó «Para cuidar a los que menos tienen vamos a proponer la eliminación del IVA para los productos de la canasta básica alimentaria».

Con respecto a las asignaciones familiares, expresó que «me comprometo a trabajar para que al final de la gestión todos los niños reciban un ingreso universal de la niñez, un proyecto de la doctora Carrió»

Y también se refirió a las tragedias de Once y Cromagnon «La corrupción mata. Debemos darle todas las herramientas al poder judicial para que trabaje en tiempos veloces»

En el medio del discurso no faltó espacio para la polémica. Dirigentes del bloque opositor se encargaron, cuando tuvieron la oportunidad, de contestarle al presidente cada vez que leía alguna frase polémica. “Que defienda al pueblo” lanzaron desde la bancada kirchnerista cuando Macri habló de la inflación y de la dictadura. Allí se desató un abucheo generalizado y se cruzaron fuertes entredichos entre los dirigentes.

Michetti pidió silencio y Macri “que respeten el voto de la gente”, a lo que los partidarios del Pro se sumaron con el canto “si se puede”. Mientras tanto, los de la vereda de enfrente levantaron carteles que rezaban “Respeto a la democracia”, Basta de Despidos” y “Libertad a Milagros Sala”.

También hubo momentos de viveza en el kirchnerismo. Hablando sobre el pago a los Holdouts, Macri leyó dos veces la misma frase y lo interrumpieron con carcajadas y burlas, a los que el presidente respondió “Esto ya lo leí. Muchas gracias, muy atentos en su acotación” y bromeó afirmando que es la primera vez que hacen algo junto a él para ayudarlo.

También hubo algunas carcajadas cuando nombró al Sumo Pontífice como “Santo Papa” en vez de Santo Padre.