El presidente Mauricio Macri sostuvo que la Presidencia argentina del G20 “va a llevar al corazón” de ese organismo “las aspiraciones y preocupaciones de nuestra región” y abogó en favor de profundizar la negociación de acuerdos comerciales que “nos permitan insertarnos mejor en la economía global”, en la cumbre del Mercosur en Brasilia.

Al hablar en la sesión plenaria de la 51° cumbre del Mercosur que se celebró en Brasilia, Macri afirmó que la gestión argentina al frente del foro que agrupa a las economías industrializadas y a las emergentes buscará “ser la expresión de una región, no solo la de un país”.

Pidió “apoyo y acompañamiento” a los demás países miembros del bloque con el objetivo de fortalecer la presencia regional en todas las instancias del evento que se desarrollará a lo largo de 2018 en distintas sedes argentinas y que concluirá en noviembre con la Cumbre de Líderes que, por primera vez, se realizará en una nación de Sudamérica.

El Presidente ratificó también que la negociación del acuerdo con la Unión Europea es “particularmente relevante”, no solo para el comercio, sino también “atraer inversiones» y favorecer «la creación de empleo en nuestros países”.

Además, envió “un mensaje de solidaridad y acompañamiento al pueblo venezolano”.

“Desde el Mercosur reiteramos nuestro llamado a respetar los derechos humanos, a la libertad de los presos políticos y a la pronta adopción de un calendario electoral que sea capaz de garantizar un proceso abierto y transparente”, señaló.

Macri manifestó en el comienzo de su exposición el deseo de “reafirmar una vez más el compromiso absoluto de la Argentina con el Mercosur”.

Sostuvo que este año “hemos hecho grandes esfuerzos por profundizar y dar pasos concretos en nuestro proyecto de integración, coordinando el trabajo entre las presidencias de Argentina y Brasil”.

“Hemos hecho cosas inéditas en años”, puntualizó.

Pero advirtió que “todavía queda mucho trabajo por delante” y es necesario “hacer más para que los beneficios de integrarnos lleguen a nuestra gente”.

Dijo que “sin discutir sus objetivos estratégicos originales, necesitamos una puesta al día del Mercosur; un Mercosur para el siglo XXI”.

“Necesitamos que nuestro proyecto de integración sea un instrumento de vanguardia, donde las decisiones que tomemos tengan en cuenta la dinámica de los cambios regionales y globales”, agregó.

Remarcó la importancia de que el Mercosur consolide su propósito de ser “un espacio económico abierto e integrado al mundo” para que “los emprendedores inviertan y desarrollen todo el potencial de nuestra región”.

“Una región focalizada en la atracción de inversiones y la participación de las Pymes en las cadenas globales de valor” en virtud de su “rol central para generar más y mejores empleos, el único camino genuino para reducir la pobreza”.

Destacó que “estamos frente a una oportunidad histórica”.

“Por eso quiero invitarlos a que nos comprometamos a construir ese futuro juntos”, remarcó al exponer ante los demás Jefes de Estado del bloque y representantes de países asociados durante el plenario celebrado en el Palacio de Itamaraty.

Apuntó que el Mercosur “necesita más y mejor infraestructura, más redes de comunicación confiables y mejores y más simples procedimientos aduaneros”.

“Necesita seguir creciendo hacia adentro, para poder crecer hacia afuera. Y necesita crecer hacia afuera, para continuar creciendo hacia adentro”, indicó.

El Presidente puso de relieve que el desafío de este tiempo histórico no pasa por “si la globalización es buena o mala”, sino por determinar “qué tipo de globalización queremos”.

Defendió en ese sentido la idea de “una globalización que genere condiciones para un comercio justo mientras protege a los sectores más vulnerables”.

“Una globalización que sea un instrumento para reducir la pobreza y generar desarrollo equitativo y sostenible”, agregó.