Una negligencia que podría haber terminado en tragedia fue la que vivió una familia que se encontraba de paseo en Córdoba. Se cree que a causa de un desperfecto, una de las hijas de la familia se desprendió de su aerosilla y viajó alrededor de 300 metros colgada de los caños.

La protagonista de este infortunio –ocurrido en el Cerro Pan de Azúcar de la ciudad de Cosquín, Córdoba- fue una niña de 11 años que se encontraba dando un paseo en aerosilla junto a sus hermanos. Pronto, los gritos de la niña se hicieron evidentes y el problema fue difícil de ignorar.

De acuerdo a los testimonios de su madre, a la niña –que, afortunadamente, viajaba sentada junto a una hermana mayor- se le habría desajustado el cinturón de seguridad y, al ponerse la silla en movimiento y tomar altura, comenzó a resbalarse lentamente de su asiento de madera.

Antes de caer, su hermana logró tomarla de la capucha de su campera, dándole tiempo suficiente a la menor para que lograra agarrarse de ambos caños en forma de “u” que la silla poseía en su inferior. Entre gritos y llantos, la pequeña viajó 300 metros en esa peligrosa posición.

Finalmente, un hermano mayor que se encontraba ubicado en una de las aerosillas de adelante logró terminar su recorrido y pudo socorrer a su hermana menor, tomándola de las piernas cuando su silla disminuyó la altura. Una vez más, se evitó lo que podría haber sido una tragedia.