Rusia y Estados Unidos apoyaron el arreglo político para la crisis ucraniana, pero discreparon sobre el conflicto de Siria, ya que Washington aboga por el traspaso de poder y Moscú por el diálogo entre Damasco y la oposición.

Respecto a Ucrania, Kerry, dijo en rueda de prensa que «los acuerdos de paz de Minsk son el mejor y el principal camino para la paz. Deben ser aplicados en su totalidad y lo antes posible».

Kerry hizo estas afirmaciones tras reunirse en el puerto ruso de Sochi (mar Negro) con el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, quien destacó la coincidencia de ambos países sobre el apoyo de los acuerdos suscritos el 12 de febrero.

Ambos diplomáticos denunciaron que tanto Kiev como los separatistas prorrusos siguen violando el alto el fuego, en vigor desde el 15 de febrero, y el compromiso de retirar el armamento pesado de la zona de seguridad.

Lavrov resaltó que ambas partes se han puesto de acuerdo en ejercer su influencia en las partes en conflicto para que se abstengan de recurrir de nuevo a las armas para resolver sus diferencias.