Se presentará una denuncia conjunta contra la multinacional. Tienen parte en la misma la La Cámara Argentina de Semilleros Multiplicadores (Casem) a Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe), las Cooperativas Agropecuarias Federdas de entre Ríos (Cafer), la Federación Argentina de Ingeniería Agronómica (Fadia) y la Federación Argentina de Cooperativas Apícolas y Agropecuarias Limitada (Facal).

Alegan que Monstanto impone exigencias que ellos no pueden prescindir en sus contratos de venta de semillas, y que esto va a generar concentración del sector, afectando a su correcta y libre comercialización y producción.

Entre los reclamos más relevantes, señalan que Monstanto controla las acciones posteriores o ventas de las cosechas, y que no se puede comercializar fuera del sistema que ellos proponen. A su vez, los únicos comercializadores de semillas autorizados son solamente tres, y controlan en qué territorios se pueden sembrar y en cuales no a nivel nacional.

Es decir, que la empresa decide desde quién puede comprar y quién no, qué pueden vender y qué no, y hasta en qué territorios se pueden plantar las semillas y en cuales no. De esta forma, Monstanto regula la totalidad de la cadena productiva.

La disputa es solamente en el sector sojero y en la compra-venta de semillas RR2 Pro. Según la multinacional, es una nueva biotecnología que logra el incremento en el rendimiento de las cosechas sojeras,  reduce los costos de producción y permite una menor utilización de insecticidas.

Jessica Martinez