El insólito –y, afortunadamente, anecdótico- acontecimiento aún no cabe en la cabeza de los testigos, que no logran salir del asombro luego de observar cómo un colectivo con pasajeros cayó por un agujero de unos 20 metros y luego fue arrastrado por la corriente.

El hecho sucedió el martes en Brasil, en la ciudad de Pará norte, gracias a un enorme agujero de 20 metros que se originó en la carretera, muy cerca de las ciudades brasileras de Itaituba y Rurópolis. Esta depresión en el suelo estaba conectada con uno de los ríos aledaños.

Por fortuna, los pasajeros que iban dentro del vehículo lograron saltar del mismo antes de que cayera al pozo y, posteriormente, fuera arrastrado por una fuerte corriente de agua. Algunos de los sobrevivientes han alcanzado a filmar el hundimiento, que actualmente circula por internet.