Esta semana, Gordon Hoggan, héroe de lo que los británicos llaman la “guerra de las Falklands”, apareció en distintos medios del Reino Unido para comunicar que desea contactarse con la familia del soldado que mató de un bayonetazo en el conflicto del Atlántico Sur de 1982. Además de esa obsesión que le ha causado depresiones, Hoggan le quiere dar a la familia de su víctima el casco militar que se llevó consigo de la batalla de Monte Tumbledown.

“Lo maté con mi bayoneta. Eran dos los que estaban en una cueva. Nos acercamos sigilosamente pero los alertamos al entrar. Saltaron y disparé mi rifle. Estaba encasquillado y no tenía tiempo de sacar el cargador y resolverlo, así que me abalancé con la bayoneta, se la clavé en el cuello y no le di tiempo a dispararme», contó Hoggan a la agencia de noticias France Presse en Londres.

Tras abandonar las fuerzas militares, Gordon –que ahora vive en Spondon, Derby- afirma haber luchado contra el estrés traumático que dejan las guerras. Como muchos veteranos, quiso volver a la zona donde combatió y viajó a Malvinas en 2007, para los  25 años de la guerra que dejó a 649 argentinos muertos y 225 soldados del lado británico.

En su diálogo con la prensa británica, dijo no tener idea de la identidad del soldado argentino que mató a sangre fría con su bayoneta. Sabe que eran de la Infantería de Marina 5, dice que todos esos chicos llevaban consigo rosarios y que cree haber visto unas iniciales FM grabadas en el cinto de cuero del interior del casco. Pero eso podría ser las iniciales de Fabricaciones Militares.

En Argentina, grupos de ex combatientes han intentado abrir una causa internacional por presuntos crímenes de guerra contra Gran Bretaña durante el conflicto de Malvinas. Por diversas razones, el Estado argentino nunca dio ese paso. El testimonio de Hoggan podría igualmente ahora aclarar al menos cómo fue la muerte de ese joven soldado argentino aquel sangriento 13 de junio.