Después de ocho meses de trabajo con la presencia de dos mil efectivos en las zonas más conflictivas de Rosario, las fuerzas federales comenzaron su retiro paulatino de la ciudad.

En el último día de 2014, tanto el Ministerio de Seguridad de la Nación como el de Santa Fe confirmaron que sólo 600 gendarmes quedarán asignados a la región. El anuncio fue la antesala de una jornada violenta: el año comenzó con tres muertos y 14 heridos de bala.