La gobernadora María Eugenia Vidal pasó un incómodo momento en Mar del Plata luego de participar del acto de inauguración de un nuevo balneario público, ubicado en la intersección de la Costa con la avenida Constitución.

Cerca de 20 personas se arrojaron sobre la camioneta en la que se trasladaba la gobernadora para reclamarle por la reincorporación de 8 guardavidas. Visiblemente molesta, la funcionaria bajó del vehículo y se enfrentó con los manifestantes. Hubo empujones y escenas de tensión entre los protestantes y la custodia de la mandataria.

«Yo recibo a todo el mundo. A ustedes les parece que esta es la manera en que nos tenemos que tratar, acá, con el tránsito cortado. ¿A ustedes les parece que la violencia es la manera? Esta es la peor manera de vincularnos. La manifestación y la protesta es un derecho, esta no es la manera», cuestionó Vidal a los manifestantes.

Y agregó: «¿Se tienen que tirar arriba de mi camioneta cuando estoy saliendo? Si vos trabajás con todos ellos, esta es tu responsabilidad, como es la mía garantizar que no pase nada. Esta no es la manera, me piden una reunión y el equipo los va a escuchar, pero ahora les pido que me dejen pasar».

El interlocutor que escuchó el enojo de la gobernadora fue Néstor Nardone, secretario general del sindicato de guardavidas, un gremialista vinculado a Mario Ishii. Minutos después del enfrentamiento, pidió disculpas públicas en una entrevista realizada por Radio Brisas. «Hubo un malentendido y por eso quiero pedirle disculpas a la gobernadora y a todo el grupo que estuvo trabajando para recuperar estas playas que estaban abandonadas; la gente tomó mal que la gobernadora no los iba a recibir y salió a cruzarse delante de su camioneta y pasó lo que pasó», relató lo sucedido.